Stella Maldonado ¡presente!


Se cumplen cinco años de ausencia física de la enorme militante política, social y sindical. Nuestro homenaje.

2019-10-13 por Gustavo Santos Ibáñez


“Hago falta... yo siento que la vida se agita nerviosa si no comparezco, si no estoy... Siento que hay un sitio para mí en la fila, que se ve ese vacío, que hay una respiración que falta, que defraudo una espera. Falta mi cara en la gráfica del Pueblo, mi voz en la consigna, en el canto, en la pasión de andar, mis piernas en la marcha, mis zapatos hollando el polvo... los ojos míos en la contemplación del mañana.” El cantor popular uruguayo había guardado esos versos para él y nosotros, irreverentes, lo usamos también para los nuestros que, en todo caso, son también los de Zitarrosa.

Stella Maldonado, Maestra, Secretaria de DDHH del Suteba, Secretaria de Formación de CTA Nacional y Secretaria de Educación de CTERA -de la que luego sería su Secretaria General-, fue una dirigenta militante profundamente comprometida con la escuela pública y el lugar que lxs trabajadorxs de la educación tenemos en ella. En muchas de sus intervenciones escritas, debate entre compañeros o simplemente discursos en actos insistía en esa idea de repensar la escuela como un territorio de intervención política, el docente como sujeto político de transformación.

Siempre recordamos con lxs compañerxs del sindicato y muchos docentes de nuestras escuelas que fueron partícipes de ese encuentro realizado en nuestra ciudad allá por agosto de 2013, aquellas palabras con las que abriste la Jornada sobre “Abordaje de situaciones de conflicto en el ámbito escolar” realizado en un lugar emblemático como es el Instituto Unzué, antiguo orfanato que fue creado para niñas pobres que comenzó a construirse en 1909. Nacido de la beneficencia y la caridad como paradigma de la clase aristocrática argentina, el asilo fue declarado Munumento Histórico Nacional en 1997 hasta que en el 2009, bajo la mirada de la protección social entendida como un derecho a través de la implementación de nuevas políticas públicas, se lo convierte en el Espacio Unzué, un lugar abierto, destinado a juegos, actividades artísticas y deportivas, talleres para niños y niñas, jóvenes y la familia.

Ese día Stella, ante 150 docentes que colmaron el primer piso, dijo una frase que aún nos interpela en nuestra acción cotidiana: la escuela no puede sola. “Hace falta poder anticipar, construir modos de intervención y promover una fuerte articulación de la escuela, el centro de salud y desarrollo social. Para esto, también es imprescindible que se generen buenas condiciones para enseñar y aprender. pero por sobre todo que haya una mirada multicausal para entender estos hechos y generar espacios de comunicación, de escucha en la escuela”. Era necesaria la mirada de Stella Maldonado. Eran necesarias sus palabras diciendo con claridad que las desigualdades sociales, la profunda brecha entre los que más tienen y la pobreza tienen su correlato en las conductas sociales y entre otras, sus formas de manifestación en la escuela.

Su autoridad como maestra, militante política, social y sindical la sentimos ese día. Como hoy la recordamos también, con esa firmeza, claridad y profundo sentir en sus palabras. Así, con toda su calidad humana compartió con nosotros su compromiso por la justicia social, la escuela pública, por nuestros niños y jóvenes.

¡Compañera Stella Maldonado, presente!