Querida escuela, no te hemos abandonado


Capítulo I: Inauguramos esta nueva serie de artículos con una reflexión de Adriana Puiggrós, Secretaria de Educación del Ministerio de Educación de la Nación

2020-04-19 por Publicaciones


La educación tiene una oportunidad, que no la perdamos. Para habilitarla, es necesario que valoremos las múltiples acciones que se realizan en todo el país. Todas las provincias convocaron a docentes y alumnos y les ofrecen recursos por diversos medios. Quiero detenerme en las palabras “docentes” y “alumnos”. Creo que es necesario porque muchas personas dudan del carácter que tienen los procesos que se están desarrollando y prefieren hablar de educadores en general o de niñas/ños, adolescentes y adultos.

No está mal usar esos términos pues encarnan a los sujetos. Pero si se excluye a “docentes” (o maestros, profesores, como se prefiera) se está suponiendo que nadie ejerce la docencia en la situación actual, desconociendo que miles de ellos se conectan con sus alumnos por whatsapp, armando redes, aportando a los portales provinciales, distribuyendo los cuadernillos de Seguimos Educando y los producidos por las provincias, llevándolos junto con la vianda o la bolsa de alimentos, trabajando junto a las cocineras en las comunidades indígenas. Una pedagoga formoseña dijo que lo pedagógico se alimenta también a través del comedor. Los cuadernillos llegan a la zona rural y a las islas en Entre Ríos, llevados por los docentes. Pienso: ¿acaso la única alternativa del aula es el aula virtual? Desde Santa Cruz nos cuentan que los docentes generaron situaciones de aprendizaje nuevas y nos dicen que “es tiempo de reflexión pedagógica”. Pienso…es la relación pedagógica educador/educando la que constituye el aula, su sostén, su razón de ser. Los docentes y sus alumnos son protagonistas de un enorme proceso de enseñanza cuya naturaleza realmente desconocemos.

¿Qué se estará enseñando y qué se estará aprendiendo en estas semanas de preocupación, clausura, cuarentena? ¿Se clausuraron los procesos de enseñanza/aprendizaje dentro de los hogares?

Donde residen los niños/ñas, adolescentes y adultos que concurrían a la educación formal, sigue habiendo alumnos. Ellos también tienen que adaptarse a nuevos formatos del vínculo pedagógico. Muchos se ven invadidos por exceso de materiales-de los cual hablaré en su momento-, otros porque a veces no alcanzan a todos. Un porcentaje que oscila entre el 25 y el 60% (según se trate de una zona urbana, conurbana o rural) no tiene conectividad. Pero la televisión, y por supuesto la radio, están en casi todos lados. La información que nos llega (aún poco sistemática), muestra que chicos y grandes quieren que de alguna manera continúe su escolaridad.

Los especialistas (pedagogos y otros) podemos discutir hasta el infinito la “validez” de los aprendizajes tramitados en esta circunstancia. En realidad, un misterio sigue presente en el sitio donde se encuentran enseñanza y aprendizaje.