La escuela (sin) pausa


Compartimos estas reflexiones pedagógicas en tiempos de pandemia de Viviana Fixman, Profesora en la formación docente en la Pcia. de Buenos Aires -ISFD 19 y EAVMM-. Magister en Ciencias Sociales y Humanidades (UNQ). Doctoranda de Educación (UNR)

2020-04-26 por Publicaciones


La escuela sin pausa

Ha pasado más de un mes sin que les niñes asistan en forma presencial a las instituciones educativas en nuestro país. En este lapso, nos dimos cuenta de las desigualdades existentes. También comprendimos que la palabra “suspensión”, no es justamente sinónimo de inacción, por el contrario, el colectivo docente mostró solvencia para revelar que la escuela está presente.

Las respuestas en este sentido fueron desiguales y en tiempos asincrónicos, este es uno de los elementos característicos de la actual época. Si bien, las comunicaciones en la actualidad, nos remiten a pensar que todo está en tiempo presente e inmediato, hay cierto eco diferido producto de la conformación inicial de nuestro sistema escolar, el cual está inmerso dentro de un sistema social, económico, político y ciertamente globalizado.

En un primer análisis, más allá de las dificultades imperantes, la respuesta de les docentes fue más que comprometida. Por un lado, el Estado presente a través de sus portales, TV educativa, cuadernillos, asistencia alimentaria. Por otra parte, la docencia con sus múltiples pedagogías de las continuidades1.

Estas situaciones atravesadas por los espacios virtuales y las comunicaciones con las familias. Estas últimas en muchos casos, se constituyeron como el principal mediador para realizar las tareas escolares.

Finalmente, la reflexión sobre los contenidos curriculares y las discusiones entre docentes como construcción en este momento pedagógico2.

Si desmenuzamos un poco más, podemos afirmar que esto fue posible por varias cuestiones:

  1. La formación docente en nuestro país, tiene una alta identificación como tarea social y no solamente como transmisora de conocimientos.
  2. Muches profesores y estudiantes son asiduos usuarios de las tecnologías de la comunicación. En el año 2010 se implementó el Programa Conectar Igualdad dejando una marca pedagógica en las alfabetizaciones.
  3. La escuela3 tiene una alta significación en la formación de las infancias - juventudes y los entornos familiares lo reconocen, por eso también acompañan este momento.
  4. Dentro de este contexto les profes empezaron a reflexionar sobre contenidos, metodologías, prioridades, como también se vieron casi en forma imprescindible a profundizar lazos cooperativos, propuestas colaborativas e indagar otros contenidos desde la cotidianidad y que no necesariamente figuran en los diseños curriculares.


¿Y los tiempos? ¿y los espacios? Pensar los próximos desafíos

Cuando volvamos a la presencialidad algunas cosas podrían cambiar. En principio, hay una clara tendencia a la virtualización de la sociedad, por lo tanto, es factible que también, esta situación se profundice y se extienda en la educación. Esto visto no solo como recurso material (tablets, notebooks, plataformas, wifi) en caso de situaciones extremas, sino como alfabetizaciones necesarias.

También están en juego algunos contenidos disciplinares de los diseños curriculares: ¿Qué debemos enseñar en el siglo XXI? Son tiempos de re-leer las escuelas y re-escribir los diseños con todes los participantes educativos.

Finalmente, de la mano de lo anterior, (re)organizar, (re)crear, (re)inventar los tiempos y espacios donde se aprende. Ya nos dimos cuenta que dar clases por aulas virtuales y todas sus variantes4 , implica una planificación y secuenciación que es diferente a la presencial, por eso sería conveniente tener un esquema que permita continuar con ambos espacios.

Lo presencial también merece ser modificado, por qué no animarse a una estructura de escuela no graduada, con horarios más amigables, donde los aprendizajes se organicen a partir de los desafíos de un mundo cambiante. Donde haya más juegos que deberes y que lo que les estudiantes estudien en las aulas presenciales o virtuales sean aprendizajes complementarios y no opuestos ni excluyentes.

La incertidumbre en estos tiempos puede ser también una ventaja para pensar y crear otras formas de vivir las escuelas.

Mg. Viviana Fixman, Abril de 2020


1 El término está en plural, porque si bien nuestro sistema educativo es centralizado, cada comunidad escolar tuvo que afrontar este período con sus singularidades.
2 También acá se potenciaron las comunicaciones vía WhatsApp, Zoom, Meet, Facebook, etc.
3 Me refiero a todos sus componentes educativos
4 Muches profes utilizaron plataformas institucionales, mails, redes sociales, WhatsApp, Instagram, Facebook, etc.